Sopesar la evidencia
Los pasos 5 y 6 son el corazón de un registro de pensamientos. Tratas el pensamiento caliente como una hipótesis, algo que puede ser cierto, falso o quedar en algún punto intermedio, y revisas lo que lo apoya y lo que no. Cuando un terapeuta y su paciente lo hacen juntos, se le llama empirismo colaborativo. Aquí, tú eres quien investiga, y el pensamiento tiene que rendirle cuentas a la evidencia como cualquier otra afirmación.
Hechos e interpretaciones
La regla es la misma para las dos columnas. La evidencia son hechos, cosas que cualquier persona que estuvo ahí podría confirmar. Una buena prueba es preguntarte si una cámara lo habría grabado.
- “Vio su celular dos veces mientras yo hablaba” es un hecho.
- “Estaba aburrida” es una interpretación.
- “Me sentí tonto” es una emoción.
Es normal tener interpretaciones y emociones, y tienen su lugar en el registro, en los pasos 2 y 3. En estas dos columnas son lo que estás poniendo a prueba, así que no pueden contar como evidencia.
Evidencia a favor
Empieza por aquí, y dale al pensamiento un trato justo. Es tentador pasar rápido por esta columna para llegar a la parte que se siente mejor. No lo hagas. Tus emociones tenían sentido por algo, y escribir ese algo con honestidad logra dos cosas. Muestra que no estás minimizando lo que te pasa, y hace más creíble lo que escribas en la siguiente columna. Un registro que se salta este paso muchas veces termina en un pensamiento equilibrado que suena a puro maquillaje.
Evidencia en contra
Este suele ser el paso más difícil. Una emoción fuerte estrecha la atención hacia todo lo que encaja con ella, así que en ese momento de verdad cuesta ver el otro lado. Para eso están las preguntas. Ninguna trae una respuesta correcta de antemano. Cada una apunta a un lugar donde quizá todavía no has buscado.
¿Es un hecho o es mi interpretación? ¿Una cámara habría captado esto, o es la manera en que yo lo tomé?
¿Qué más podría explicarlo? Intenta pensar en dos o tres posibilidades más, aunque al principio parezcan poco probables.
¿Qué ha pasado antes? ¿Ya me había pasado algo parecido, y cómo terminó en realidad? ¿Ha habido momentos en que el pensamiento no se cumplió?
¿Qué me señalaría alguien que me quiere? Las personas que te conocen muchas veces ven lo que tú dejaste fuera.
¿Qué le diría a un amigo? Casi todos nos medimos con una vara más dura que la que usamos con cualquier otra persona.
¿Estoy dejando algo fuera? Sobre todo lo que no encaja con el pensamiento, o las cosas buenas que descarté.
Lo peor, lo mejor, lo más probable. ¿Qué es lo peor que podría pasar, siendo realista? ¿Y lo mejor? ¿Qué es lo más probable?
Si pasara lo peor, ¿entonces qué? ¿Qué podría hacer y quién me podría ayudar? Esto cambia la pregunta. Ya no se trata de si algo malo va a pasar, sino de si podrías manejarlo.
¿Cuánto va a importar esto más adelante? En una semana, o en un año.
Estas preguntas vienen de una tradición que los terapeutas llaman preguntas socráticas o descubrimiento guiado. Christine Padesky, una de sus maestras más conocidas, planteó que las buenas preguntas ayudan a la persona a descubrir algo nuevo, en lugar de llevarla hacia la conclusión del terapeuta. Un estudio encontró que la depresión bajaba más después de las sesiones con más preguntas de este tipo.
Cuando la evidencia apoya el pensamiento
A veces, mirando con honestidad, el pensamiento se sostiene. Eso pasa, y vale la pena saberlo. Para esos casos hay un interruptor en el paso 6. Cuando lo activas, el paso 7 cambia. En lugar de pedirte una forma más justa de verlo, te pide decir con claridad lo que es cierto, fijarte en lo que el pensamiento caliente agrega sin que la evidencia lo respalde y decidir qué te ayudaría. El artículo sobre pensamientos equilibrados habla de esto.
Referencias
- Tee, J., & Kazantzis, N. (2011). Collaborative empiricism in cognitive therapy: A definition and theory for the relationship construct. Clinical Psychology: Science and Practice, 18(1), 47–61. doi.org/10.1111/j.1468-2850.2010.01234.x
- Padesky, C. A. (1993, September). Socratic questioning: Changing minds or guiding discovery? [Keynote address]. European Congress of Behavioural and Cognitive Therapies, London. padesky.com
- Braun, J. D., Strunk, D. R., Sasso, K. E., & Cooper, A. A. (2015). Therapist use of Socratic questioning predicts session-to-session symptom change in cognitive therapy for depression. Behaviour Research and Therapy, 70, 32–37. doi.org/10.1016/j.brat.2015.05.004
- Greenberger, D., & Padesky, C. A. (2016). Mind over mood: Change how you feel by changing the way you think (2nd ed.). Guilford Press. guilford.com
Enlaces útiles
- Psychology Tools: Cómo usar los registros de pensamientos de la TCC (en inglés)
- Beck Institute: Qué es la TCC (en inglés)
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